La empatia como a instrumento para el cambio

¡Hola a todos y todas!

En esta segunda entrada del Blog os quiero hablar sobre la empatía, un valor imprescindible que hay que inculcar a la sociedad para que se cambie la visión antropocéntrica y, consecuentemente, se adopten nuevos hábitos sobre cómo tratar el mundo que nos rodea.

En 1989, Eduard Wilson definió el término biofilia como la afinidad innata hacia todo lo que está vivo. El término plantea la tendencia que tenemos los seres humanos a sentirnos identificados con la naturaleza y como ésta contribuye a que afloren emociones y sentimientos. Por tanto, según E. Wilson y multitud de investigadores / as, nacemos empáticos y lo deberíamos manifestar así.

Pero… la realidad que se nos presenta es otra y es que vivimos carentes de concienciación y de sensibilización, generando así patrones de conducta violentos, caóticos y fragmentados hacia los animales y hacia los humanos. Cada uno de estos comportamientos los instauramos de forma inconsciente y normalizada suscitando una enseñanza, a los niños y las niñas, carente de valores como la empatía, la tolerancia, el respeto y la compasión.

Como sociedad nos hemos alejado, y mucho, de nuestra naturaleza y adquirimos aprendizajes basados ​​en lo que vemos y en lo que nos enseñan. Las normas de convivencia no se suelen cuestionar adaptándonos al statu quo.

Con este anuncio publicitario lo podemos ver claramente:

«CHILDREN SEE, CHILDREN DO»

Tal como nos muestra Albert Bandura y su experimento del «muñeco bobo y el payaso real», los niños y las niñas aprenden por aprendizaje social, por imitación de modelos, por aprendizaje vicario.Aquí os dejo el experimento completo:

«MUÑECO BOBO Y PAYASO REAL»

Como se puede ver, en este experimento la profesora explicaba a los niños y a las niñas que el muñeco, presente en la sala, era bobo y que podía ser golpeado. Minutos después, ella golpeaba el muñeco y, los niños y las niñas, la imitaban sin ser necesario su sugerencia y / o instrucción. A continuación, se hizo repetir el experimento con una persona disfrazada de payaso y, nuevamente, los niños y las niñas presentaron la misma conducta agresiva y abusiva, sin importarles que fuera alguien real.

La empatía, como habilidad para ponerse en la piel de los demás, debe ser, indudablemente, una herramienta indispensable para volver a conectar con lo que somos y, así, poder reestructurar comportamientos y actitudes, tanto dentro como fuera de las aulas.

Que los niños y niñas crezcan dotados de este valor proporcionará efectos psicológicos, así como resistencia y fortaleza hacia situaciones complejas; también efectos sociales, ya que se vuelven más competentes y menos propensos al agresividad; y efectos morales porque se produce un beneficio mutuo y, consecuentemente, a la comunidad.

Escola Animal tiene como objetivo, por tanto, educar para que los niños y las niñas sepan entender los sentimientos y las emociones de los animales y los humanos. Queremos que este proyecto traspase las aulas y que llegue a la ciudadanía para que, la educación en la empatía, se trabaje desde todos los ámbitos y se beneficien todas las especies del planeta.

Hasta pronto!

Ah! Y recuerda que si eres docente de la ciudad de Sabadell y quieres obtener más información del proyecto no dudes en escribirnos a:

nataliaoriol@escolanimal.org

Deja un comentario

Menú de cierre